Mitos y realidades

¿Son mejores los huevos de corral que los de jaula?
No, ya que la alimentación de ambos tipos de gallina es la misma, sólo varía la forma de cría.

¿Qué diferencia existe entre un huevo de jaula, un huevo de corral y uno ecológico?
El huevo en sí es el mismo ya que las gallinas criadas en jaula como las de corral reciben la misma alimentación, sólo varía el alojamiento. Los huevos ecológicos reciben un tipo de pienso distinto.

¿Cuántos huevos se pueden consumir a la semana?
Para un niño, persona de tamaño pequeño o mediano, o inactivo, podría ser conveniente un consumo de 3-4 huevos a la semana, mientras que una persona corpulenta, o físicamente activa podría consumir hasta 7 huevos a la semana.

¿Es digestivo el huevo?
El huevo se puede consumir a cualquier hora. La mayor o menor facilidad para digerirlo depende muchas veces de su preparación. El huevo cocido se digiere mejor que frito y no es recomendable el consumo de huevo crudo. No es cierta la expresión tan frecuente de “el huevo es malo para el hígado”.

¿Es mejor el huevo blanco que el moreno?
El color del huevo viene determinado por la raza de la gallina que lo ha puesto y no tiene nada que ver con su calidad, valor nutritivo o sabor. No hay diferencias nutricionales entre unos y otros.

¿Cómo debe conservarse un huevo?
Un huevo se conserva fresco y comestible si se mantiene en el frigorífico tras la compra, evitando que pueda absorber olores o sabores de otros alimentos.

¿Se deben lavar los huevos?
No lave los huevos, a menos que vaya a consumirlos inmediatamente ya que la cáscara es porosa y puede absorber hacia el interior el agua y las sustancias adheridas a la cáscara.

¿Cómo sabemos que un huevo está fresco?
Cuando se casca un huevo fresco se aprecian dos zonas bien diferenciadas en la clara: una más densa y otra que le rodea más fluida, pero sin llegar a ser líquida. Tanto la yema como la clara quedan bien recogidas, sin desparramarse. Compruebe y respete la fecha de consumo preferente.

¿Son comestibles los huevos con manchas rojas o “nubes” en la clara?
Las manchas rojas que pueden aparecer a veces en la yema no tienen importancia, y se pueden retirar con la punta de un cuchillo limpio. La clara también puede tener a veces “nubes”, que – como las manchas rojas – no alteran la calidad del huevo y además son síntomas claros de frescura.

¿Es el huevo responsable de la salmonelosis?
Por lo general la salmonelosis se produce debido a una manipulación incorrecta tanto del huevo como de otros alimentos. Para evitarla siga estos consejos:

      • Compre siempre los huevos con la cáscara intacta y limpia
      • Mantenga limpias las manos y utensilios de cocina.
      • La adecuada cocción de los alimentos destruye las posibles bacterias contaminantes. Por eso es conveniente cuajar bien las tortillas.
      • Conserve los alimentos, frescos o cocinados, en el frigorífico, especialmente en verano.

¿Son seguros los huevos desde el punto de vista sanitario?
El huevo es un alimento sano en su origen; sólo hay que evitar que se contamine por una manipulación o conservación inadecuadas. Un huevo fresco, limpio, procedente de ponedoras sanas, recogido y manejado en condiciones higiénicas de garantía, no alberga salmonela en su interior.

¿Comer huevo sube el colesterol?
El huevo no es el responsable del nivel del colesterol en la sangre. Este depende, entre otros factores, de la predisposición genética y de la totalidad de grasas saturadas incluidas en la dieta.
El huevo contiene aproximadamente 410 mg por 100 g de huevo entero, esto ha hecho que desde la década de los sesenta se haya recomendado la restricción en su consumo con objeto de disminuir su concentración en sangre y reducir así el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

No hay que olvidar que el colesterol es esencial para nuestro organismo. Una parte de la cantidad necesaria es sintetizada en nuestro cuerpo y el resto, una cantidad no elevada, procede de los alimentos.

En los últimos años se han realizado numerosos estudios sobre la relación entre el consumo de huevos y el aumento de la colesterolemia y el riesgo cardiovascular, las principales conclusiones son las siguientes: 

      • El mayor estudio epidemiológico realizado (con 118.000 hombre y mujeres), puso de manifiesto que el consumo de hasta un huevo por día no tenía un impacto significativo en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares (Hu y col., 1999) 
      • Los alimentos ricos en colesterol pero con un contenido relativamente bajo de grasa saturada, es el caso de los huevos tienen muy pequeños efectos sobre los niveles sanguíneos de LDL-colesterol (Krauss y col., 2000) 
      • Para disminuir el riesgo cardiovascular es más importante reducir el consumo de grasas, especialmente de grasas saturadas, que el propio contenido en colesterol de la dieta (Mcnamara, 2000)

Por tanto se puede afirmar, de acuerdo con los actuales conocimientos, que un consumo razonable de huevos (del orden de un huevo por persona adulta y día) no afecta directamente a las paredes arteriales y, en consecuencia, los riesgos que implica el mencionado consumo son prácticamente inexistentes.

Repetidamente se ha dicho que los huevos son malos para el hígado. Lo cierto es que los lípidos de un huevo estimulan el funcionamiento de la vesícula biliar, siendo perjudicial en el caso de padecer de cálculos biliares o espasmos.

Por último señalar que la yema de huevo tiene numerosas utilidades en la industria alimentaria por su capacidad emulsionante, esta propiedad es la que permite que “liguen” las salsas, además de capacidad colorante, por los pigmentos que dan a la yema su color característico.

Si usted tiene problemas de exceso de colesterol debe consultar a su médico.