El ciclo productivo


1) Materias Primas
La cadena alimenticia comienza en el campo.  El resto de los ingredientes son básicamente cereales como el maíz y el trigo y semillas oleaginosas como la harina de soja. No utilizamos ninguna materia prima de origen animal y todas superan controles y análisis en laboratorios externos para garantizar su calidad y certificar que llegan a las aves en perfectas condiciones

2) Fábrica de piensos
Nuestra fábrica de pienso está recientemente reformada y tiene una capacidad de producción de 12.000 kg/hora. Está destinada única y exclusivamente al autocosumo. Aquí se elaboran las fórmulas de pienso más adecuadas y se analizan periódicamente para controlar que las gallinas tengan una dieta nutritiva y equilibrada.

 

3) Pollitas
A las pollitas las criamos desde el primer día de edad, dándoles los cuidados propios de un bebé: calor, prevención contra enfermedades y una dieta adecuada. Alcanzan la madurez a las 19 semanas de vida, y en ese momento son trasladadas del criadero a la nave de puesta. Ahí continuamos cuidándolas controlando periódicamente su peso, su consumo de pienso y agua y su estado sanitario en general.

4) Gallinas
Las aves adultas se alojan en baterías adaptadas a la nueva normativa europea de bienestar animal. Todos los alojamientos son de última generación, lo que permite un control automatizado tanto de la climatización de la nave, como de la ventilación, la alimentación, la iluminación y la limpieza. Tenemos gallinas morenas y blancas para tener una oferta variada de huevos morenos y blancos. Todas las aves están controladas sanitariamente mediante análisis periódicos según indica el Plan Sanitario Avícola.

5) Clasificadora
Una vez puesto, el huevo entra en un sistema de cintas totalmente automatizado que lo lleva al Centro de Clasificación. Los huevos se recogen diariamente para garantizar su máxima frescura y en ninguna parte del proceso existe contacto manual para evitar contaminaciones. Realizamos análisis periódicos en laboratorios oficiales para garantizar y certificar la seguridad alimentaria de nuestros productos.

En el centro de clasificación contamos con maquinaria de alta tecnología encargada de pesar el huevo electrónicamente y envasarlo con el máximo cuidado.

6) Control de calidad
Además, un sistema llamado “crack detector” revisa los huevos uno por uno detectando hasta la más mínima fisura y separando los huevos rotos y fisurados del resto de la cadena. Tenemos una capacidad de clasificación de 90.000 huevos/ hora por lo que el proceso es muy rápido. En este momento se imprime automáticamente a cada huevo el código de la explotación y la fecha de consumo preferente, ya sea en el huevo o en el envase en el que irá alojado. Inmediatamente después, el huevo ya envasado pasa a unos almacenes de temperatura controlada que permiten conservar sus propiedades intactas hasta el momento de su distribución.

Tenemos también una pequeña nave de 12.000 codornices para producción de huevos. La nave está climatizada y automatizada. Las codornices se alojan en nuestras instalaciones desde la séptima semana de vida y hasta el final de su vida productiva. El manejo y la alimentación de estas pequeñas aves es el mismo que se da a las gallinas ponedoras, siempre teniendo en cuenta sus necesidades particulares. Así mismo, se realizan los controles oportunos tanto de las aves como del huevo para garantizar la calidad y seguridad del producto final.