Historia

Nuestra historia es la historia de la pasión por la tierra, los animales y sus productos. Nuestro nombre proviene de la mezcla de los nombres de nuestros fundadores y patriarcas: Antonio García y Alejandra Sanz.


  Granja Agas en sus orígenes



La nuestra siempre fue una familia de ganaderos, pero tras la mecanización del campo y la caída del ganado bovino en los años sesenta, Don Antonio comenzó a decantarse por la cría de gallinas. Comenzaron con una pequeña tienda en el centro del pueblo donde su mujer vendía huevos y pollos de producción propia.

Empezó su negocio con apenas cien gallinas y la cría de otros animales. Muy pronto nuestro padre, Don Juan José García con apenas dieciséis años se incorporó al oficio, aprendiendo de primera mano las bondades del campo, el cuidado de los animales y el amor por la tierra. Inspirado por su labor, Don Juan José ingresó en la Real Escuela de Avicultura y volvió con nuevas ideas que consiguieron mejorar la producción de forma significativa.

Más tarde, padre e hijo construyen su primera granja exclusiva para la cría de gallinas ponedoras en el pueblo, con cuatro pisos de altura.
 
En aquellos años todos los procesos de producción aún se hacían de forma manual por lo que se crearon nuevas fuentes de empleo. Entonces comenzaron a fabricar el pienso para alimentar a las gallinas de una forma segura y apropiada y así asegurar la calidad del huevo. 


  Granja Agas en la actualidad



 empresa continuó creciendo, al igual que el pueblo, por lo que en 1975 tuvo que mudarse a las afueras de Motilla del Palancar y construir la primera nave en el terreno en el que ahora estamos asentados. 

Nunca hemos parado de evolucionar y hoy en día contamos con nuestra propia fábrica de piensos y criamos las pollitas a partir de su primer día de vida. Contamos con nuestro propio centro de clasificación y envasado, todo adaptado a las nuevas normativas comunitarias y producimos más de 400 mil huevos de gallina diariamente para su distribución en el ámbito nacional e internacional.
 
Somos la tercera generación al frente de la empresa y hemos establecido de forma oficial que seguirá siendo así por voluntad propia. Nuestro espíritu sigue siendo el mismo. Nuestro capital humano es lo más importante en nuestra labor de todos los días.